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BIOGRAFÍA
Federico
García Lorca (Fuente Vaqueros, provincia de Granada, 5 de junio de 1898 – entre
Víznar y Alfacar, ibídem, 19 de agosto de 1936) fue un poeta, dramaturgo y
prosista español, también conocido por su destreza en muchas otras artes.
Adscrito a la llamada Generación del 27, es el poeta de mayor influencia y
popularidad de la literatura española del siglo XX. Como dramaturgo, se le
considera una de las cimas del teatro español del siglo XX, junto con Valle-Inclán
y Buero Vallejo. Murió ejecutado tras el levantamiento militar de la Guerra
Civil Española, por su afinidad al Frente Popular y por ser abiertamente
homosexual.
Pero el 2 no ha
sido nunca un número
porque es una angustia y su sombra...
Pequeño poema infinito.
Nueva York, 10 de enero de 1930.
Nació en el
municipio de Fuente Vaqueros también llamada "La Asquerosa", Granada (España),
en el seno de una familia de posición económica desahogada, el 5 de junio de
1898, y fue bautizado con el nombre de Federico del Sagrado Corazón de Jesús
García Lorca; su padre fue Federico García Rodríguez, un hacendado, y su madre,
Vicenta Lorca, maestra de escuela que fomentó el gusto literario a su hijo.
Desde la edad de 2 años, según uno de sus biógrafos, Edwin Honig, Federico
García Lorca mostró su habilidad para aprender canciones populares, y a muy
tierna edad escenificaba en miniatura oficios religiosos. Su salud fue frágil y
no empezó a andar hasta los cuatro años. Leyó en su casa la obra de Víctor Hugo
y de Miguel de Cervantes. Como estudiante fue algo irregular. De niño fue puesto
a la tutela del maestro Rodríguez Espinosa, en Almería, ciudad en la que residió
con su familia entre 1906 y 1909. Inició bachillerato de vuelta a su provincia
natal y abandonó la Facultad de Derecho de Granada para instalarse en la
Residencia de Estudiantes de Madrid (1918–1928); pasado un tiempo regresó a la
Universidad de Granada, donde se graduó como abogado, aunque nunca ejerció la
profesión, puesto que su vocación era la literatura.
La ubicación meridional de Granada, donde se encontraba viva la herencia mora,
el folclore, el oriente y una geografía agreste, quedaron impresas en toda su
obra poética, donde los romanceros y la épica se funden de manera perceptible.
Después de su madre, fue Fernando de los Ríos quien estimuló el talento del
entonces pianista en favor de la poesía; así, en 1917 escribió su primer
artículo sobre José Zorrilla, en su aniversario.
La España de García Lorca era la de la Edad de Plata, heredera de la Generación
del 98, con una rica vida intelectual donde los nombres de Francisco Giner de
los Ríos, Benito Pérez Galdós, Miguel de Unamuno y, poco después, Salvador de
Madariaga y José Ortega y Gasset imprimían el sello distintivo de una crítica
contra la realidad de España.
Influyeron, además, en la sensibilidad del poeta en formación Lope de Vega, Juan
Ramón Jiménez, Antonio Machado, Manuel Machado, Ramón del Valle-Inclán, Azorín
e, incluso, el Cancionero popular.
Juventud y primeras obras
En 1918 publicó su primer libro Impresiones y paisajes, costeado por su padre.
En 1920 se estrenó en teatro su obra El maleficio de la mariposa, en 1921 se
publicó Libro de poemas, y en 1923 se pusieron en escena las comedias de títeres
La niña que riega la Albahaca y el príncipe preguntón. En 1927, en Barcelona,
expuso su primera muestra pictórica.
En esta época frecuentó activamente a los poetas de su generación que permanecen
en España: Jorge Guillén, Pedro Salinas, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Rafael
Alberti, y sobre todo Buñuel y Dalí, a quien después le tributó Oda a Salvador
Dalí. El pintor, por su parte, pintó los decorados del primer drama del
granadino: Mariana Pineda. En 1928 publicó la revista literaria Gallo, de la
cual salieron solamente dos números.
En 1929 marchó a Nueva York. Para entonces se habían publicado, además de los
antes mencionados, sus libros Canciones (1927) y el Primer romancero gitano
(1928), siempre su obra poética más popular y más accesible. A García le
molestaba mucho que el público lo viera como gitano.
Viaje a Nueva York
De su viaje y estancia en Nueva York surge el libro Poeta en Nueva York. En 1930
fue a La Habana, donde escribió parte de sus obras Así que pasen cinco años y El
público. Ese año regresó a España, donde fue recibido en Madrid con la noticia
de que su farsa popular La zapatera prodigiosa se estaba escenificando.
La Segunda República y «La barraca»
Al instaurarse la Segunda República española, Fernando de los Ríos fue nombrado
Ministro de Instrucción Pública. Bajo el patrocinio oficial, se encargó a Lorca
la co-dirección de la compañía estatal de teatro «La barraca», donde disfrutó de
todos los recursos para producir, dirigir, escribir y adaptar algunas obras
teatrales del Siglo de Oro español. Escribió en este período Bodas de sangre,
Yerma y Doña Rosita la soltera.
En 1933 viajó a la Argentina de la Década Infame para promover la puesta en
escena de algunas de sus obras por la compañía teatral de Lola Membrives y para
dictar una serie de conferencias, siendo su estancia un éxito: a manera de
ejemplo, su puesta de La dama boba —recientemente reeditada por la Universidad
de La Rioja —, de Lope de Vega, atrajo a más de sesenta mil personas. Entre este
año y 1936 escribió Diván de Tamarit, Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, que
conmovió al mundo hispano, La casa de Bernarda Alba y trabajaba ya en La
destrucción de Sodoma cuando estalló la Guerra Civil española.
Guerra Civil y ejecución
Colombia y México, cuyos embajadores previeron que el poeta pudiera ser víctima
de un atentado debido a su puesto de funcionario de la República, le ofrecieron
el exilio, pero Lorca rechazó las ofertas y se dirigió a su casa en Granada para
pasar el verano.
En esos momentos políticos alguien le preguntó sobre su preferencia política y
él manifestó que se sentía a su vez católico, comunista, anarquista, libertario,
tradicionalista y monárquico. De hecho nunca se afilió a ninguna de las
facciones políticas y jamás discriminó o se distanció de ninguno de sus amigos,
por ninguna cuestión política. Tuvo una gran amistad con el líder y fundador de
la Falange Española, José Antonio Primo de Rivera, muy aficionado a la poesía.
El propio Lorca decía de él:
...José Antonio. Otro buen chico. ¿Sabes que todos los viernes
ceno con él? Solemos salir juntos en un taxi con las cortinillas bajadas, porque
ni a él le conviene que le vean conmigo ni a mí me conviene que me vean con él.
Se sentía, como él lo dijo en una entrevista a El Sol de Madrid poco antes de su
muerte, íntegramente español.
Yo soy español integral y me sería imposible vivir fuera de
mis límites geográficos; pero odio al que es español por ser español nada más,
yo soy hermano de todos y execro al hombre que se sacrifica por una idea
nacionalista, abstracta, por el sólo hecho de que ama a su patria con una venda
en los ojos. El chino bueno está más cerca de mí que el español malo. Canto a
España y la siento hasta la médula, pero antes que esto soy hombre del mundo y
hermano de todos. Desde luego no creo en la frontera política.
Tras una denuncia anónima, el 16 de agosto de 1936 fue detenido en la casa de
uno de sus amigos, el también poeta Luis Rosales, quien obtuvo la promesa de las
autoridades nacionales de que sería puesto en libertad «si no existía denuncia
en su contra». La orden de ejecución fue dada por el gobernador civil de
Granada, José Valdés Guzmán, quien había ordenado al ex diputado de la CEDA
Ramón Ruiz Alonso la detención del poeta.
Las últimas investigaciones, como la de Manuel Titos Martínez, determinan que
fue fusilado la madrugada del 19 de agosto de 1936, seguramente por cuestiones
territoriales, ya que algunos caciques, muy conservadores, tenían rencor al
padre de Lorca porque era un cacique progresista. En una entrevista al diario El
Sol había declarado que «en Granada se agita la peor burguesía de España», y eso
fue su sentencia de muerte. Federico García Lorca fue ejecutado en el camino que
va de Víznar a Alfacar, y su cuerpo permanece enterrado en una fosa común
anónima en algún lugar de esos parajes con el cadáver de un maestro nacional,
Dióscoro Galindo, y los de los banderilleros Francisco Galadí y Joaquín Arcollas,
ejecutados con él. La fosa se encuentra en el paraje de Fuente Grande, en el
municipio de Alfacar, provincia de Granada, región Andalucía (España). El
escritor, autor del "Romancero Gitano" fue ejecutado por ser republicano y
homosexual, considerado en esa época como un delito imperdonable.
H. G. Wells envía el siguiente despacho a las autoridades militares de Granada:
H. G. Wells, presidente Pen Club de Londres, desea con ansiedad
noticias de su distinguido colega Federico García Lorca, y apreciará grandemente
la cortesía de una respuesta.
cuya respuesta fue la siguiente:
Coronel gobernador de Granada a H. G. Wells.—Ignoro lugar hállase
D. Federico García Lorca.—Firmado: Coronel Espinosa.
Después de su muerte se publicaron Primeras canciones, Amor de Don Perlimplín
con Belisa en su jardín.
En 2009, gracias a la ley para la recuperación de la memoria histórica aprobada
por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, se decide abrir la fosa donde
supuestamente descansaban los restos del poeta. Aún así, no se encontró nada
Obra
El universo lorquiano se define por un palpable sistematismo: la poesía, el
drama y la prosa se alimentan de obsesiones -amor, deseo, esterilidad- y de
claves estilísticas constantes. La variedad de formas y tonalidades nunca atenta
contra esa unidad cuya cuestión central es la frustración.
Estilo
Los símbolos: de acuerdo con su gusto por los elementos tradicionales, Lorca
utiliza frecuentemente símbolos en su poesía. Se refieren muy frecuentemente a
la muerte aunque, dependiendo del contexto, los matices varían bastante. Son
símbolos centrales en Lorca:
* La luna: es el símbolo más frecuente en Lorca. Su significación más frecuente
es la de muerte, pero también puede simbolizar el erotismo, la fecundidad, la
esterilidad o la belleza.
* El agua: cuando corre, es símbolo de vitalidad. Cuando está estancada,
representa la muerte.
* La sangre: representa la vida y, derramada, es la muerte. Simboliza también lo
fecundo, lo sexual.
* El caballo (y su jinete): está muy presente en toda su obra, portando siempre
valores de muerte, aunque también representa la vida y el erotismo masculino.
* Las hierbas: su valor dominante, aunque no único, es el de ser símbolos de la
muerte.
* Los metales: también su valor dominante es la muerte. Los metales aparecen
bajo la forma de armas blancas, que conllevan siempre tragedia.
La metáfora: es el procedimiento retórico central de su estilo. Bajo la
influencia de Góngora, Lorca maneja metáforas muy arriesgadas: la distancia
entre el término real y el imaginario es considerable. En ocasiones, usa
directamente la metáfora pura. Sin embargo, a diferencia de Góngora, Lorca es un
poeta conceptista, en el sentido de que su poesía se caracteriza por una gran
condensación expresiva y de contenidos, además de frecuentes elipsis. Las
metáforas lorquianas relacionan elementos opuestos de la realidad, transmiten
efectos sensoriales entremezclados, etc.
El neopopularismo: aunque Lorca asimila sin problemas las novedades literarias,
su obra está plagada de elementos tradicionales que, por lo demás, demuestran su
inmensa cultura literaria. La música y los cantos tradicionales son presencias
constantes en su poesía. No obstante, desde un punto de vista formal no es un
poeta que muestre una gran variedad de formas tradicionales; sin embargo,
profundiza en las constantes del espíritu tradicional de su tierra y de la
gente: el desgarro amoroso, la valentía, la melancolía y la pasión.
Poesía
La obra poética de Lorca constituye una de las cimas de la poesía de la
Generación del 27 y de toda la literatura española. La poesía lorquiana es el
reflejo de un sentimiento trágico de la vida, y está vinculada a distintos
autores, tradiciones y corrientes literarias. En esta poesía conviven la
tradición popular y la culta. Aunque es difícil establecer épocas en la poética
de Lorca, algunos críticos diferencian dos etapas: una de juventud y otra de
plenitud.
La época de juventud
Aquí se incluyen sus primeros escritos: Impresiones y paisajes (en prosa, aunque
sin embargo muestra procedimientos característicos del lenguaje poético) y Libro
de poemas (escrito bajo el influjo de Rubén Darío, Antonio Machado y Juan Ramón
Jiménez; en este poema García Lorca proyecta un amor sin esperanza, abocado a la
tristeza.
La Diputación de Granada edita en 1986 una antología poética, seleccionada,
presentada y anotada por ANDREW A. ANDERSON (I.S.B.N. 84-505-3425-9). Esta
antología aporta Suites (1920-1923) y Poemas en prosa (1927-1928). En Suites se
encuentra "Cancioncilla del niño que no nació" pág. 71 , y en Poemas en Prosa
"Degollación de los Inocentes", pág. 150. En estos escritos el poeta hace
referencia al drama del aborto.
La época de plenitud
Comienza con el Poema del cante jondo (1921) que, mediante la unidad temática,
formal, conceptual y la expresión de los sentimientos, debida en parte a su
inspiración folclórica, describe la lírica neopopularista de la Generación del
27.
En Primeras canciones (1927) , y Canciones (1936) emplea las mismas formas: la
canción y el romance. Los temas del tiempo y la muerte se enmarcan en el alba,
la noche, la ciudad andaluza y los paisajes lunares.
La muerte y la incompatibilidad moral del mundo gitano con la sociedad burguesa
son los dos grandes temas del Romancero gitano. Destacan los procedimientos
habituales de poesía de origen popular, y la influencia del compositor Manuel de
Falla. No se trata de una obra folclórica; está basada en los tópicos con que se
asocia lo gitano y andaluz. Lorca eleva al personaje gitano al rango de mito
literario, como después hará también con el negro y el judío en Poeta en Nueva
York. En el Romancero gitano emplea el romance, en sus variantes de novelesco,
lírico y dramático; su lenguaje es una fusión de lo popular y lo culto.
Lorca escribe Poeta en Nueva York a partir de su experiencia en EEUU, donde
vivió entre 1929 y 1930. Para Lorca la civilización moderna y la naturaleza son
incompatibles. Su visión de Nueva York es de pesadilla y desolación, propia de
un mal sueño. Para expresar la angustia y el ansia de comunicación que lo
embargan, emplea las imágenes visionarias del lenguaje surrealista. Su libertad
expresiva es máxima, aunque junto al verso libre se advierte el uso del verso
medido (octosílabo, endecasílabo y alejandrino).
El Diván de Tamarit (1940) es un libro de poemas de atmósfera o sabor oriental,
inspirado en las colecciones de la antigua poesía arábigo-andaluza. El tema
central es el del amor sujeto a experiencias frustrantes y amargas; su lenguaje
está muy próximo al de Poeta en Nueva York.
Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías (1935) es una elegía de
incontenible dolor y emoción que actúa de homenaje al torero sevillano que tanto
apoyó a los poetas de la Generación del 27.
La obra poética de García Lorca se cierra con Seis poemas gallegos y la serie de
once poemas amorosos titulada Sonetos del amor oscuro. Lorca siempre ha contado
con el respeto y admiración incondicional de los poetas de generaciones
posteriores a la Guerra Civil. Considerado un poeta maldito, su influencia se ha
dejado sentir entre los poetas españoles del malditismo.
Teatro
El teatro de García Lorca es, con el de Valle-Inclán, el de mayor importancia
escrito en castellano en el siglo XX. Es un teatro poético, en el sentido de que
gira en torno a símbolos medulares —la sangre, el cuchillo o la rosa—, de que se
desarrolla en espacios míticos o presenta un realismo trascendido, y de que, en
fin, encara problemas sustanciales del existir. El lenguaje, aprendido en Valle-Inclán,
es también poético. Sobre Lorca influyen también el drama modernista (de aquí
deriva el uso del verso), el teatro lopesco (evidente, por ejemplo, en el empleo
organizado de la canción popular), el calderoniano (desmesura trágica, sentido
de la alegoría) y la tradición de los títeres. La producción dramática de Lorca
puede ser agrupada en cuatro conjuntos: farsas, comedias «irrepresentables»
(según el autor), tragedias y dramas.
Entre las farsas, escritas entre 1921 y 1928, destacan La zapatera prodigiosa,
en la que el ambiente andaluz sirve de soporte al conflicto, cervantino, entre
imaginación y realidad, y Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín,
complejo ritual de iniciación al amor, que anuncia los «dramas irrepresentables»
de 1930 y 1931: El público y Así que pasen cinco años, sus dos obras más
herméticas, son una indagación en el hecho del teatro, la revolución y la
presunta homosexualidad —la primera— y una exploración —la segunda— en la
persona humana y en el sentido del vivir.
Consciente del éxito de los dramas rurales poéticos, Lorca elabora las tragedias
Bodas de sangre (1933) y Yerma (1934), conjugación de mito, poesía y sustancia
real.
Los problemas humanos determinan los dramas. Así, el tema de la «solterona»
española (Doña Rosita la soltera, 1935), o el de la represión de la mujer y la
intolerancia en La casa de Bernarda Alba, para muchos la obra maestra del autor.
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